sábado, 28 de octubre de 2017

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martes, 24 de enero de 2017

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lunes, 16 de enero de 2017

Rutas de los Vinos de Cádiz

Rutas de los Vinos de Cádiz

El marco de  Jerez ofrece una gran variedad de propuestas: visitas enoturísticas y degustaciones en las bodegas, almuerzos de maridaje, paseos por las viñas, winespa, Tai-chi entre viñedos, visitas nocturnas, desayunos típicos, cursos y catas de vinos, vinagres y brandis, espectáculos ecuestres y de flamenco. Todo un abanico de propuestas muy atractivas.
HISTORIA
El vino es uno de los elementos que mejor pueden reflejar la cultura de un pueblo. El paisaje, el urbanismo, las expresiones festivas o la propia gastronomía de los lugares donde la vitivinicultura ha sido una actividad tradicional vienen determinados en buena parte por esta cultura tan arraigada en los países mediterráneos. La progresiva especialización vitivinicultora, a través de los siglos, llegaría a definir los diferentes tipos de vinos que hoy son representativos de la provincia de Cádiz, destacando, entre ellos, el "jerez", uno de los grandes vinos generosos del mundo. Junto a la variada gama de calidades del afamado "jerez" perviven otros vinos cuyos métodos de elaboración y características cualitativas son ejemplos de la especial dedicación de los gaditanos a una actividad tan vinculada, de siempre, a la historia de esta tierra.
La vid fue traída a la región por los fenicios fundadores de Gadir (Cádiz), hacia el año 1.100 a.C. En el yacimiento arqueológico de doña Blanca, ciudad fenicia situada en el término de El Puerto de Santa María, se ha encontrado un lagar que data del siglo IV a. C. En esa época, parece ser que la región donde actualmente está Jerez se llamaba Xera y su principal ciudad era Asta Regia.
Con la dominación romana  se inició una intensa exportación de aceite de oliva, vino y "garum"(antigua salsa de pescado) desde la provincia hispana Bética hacia la metrópoli romana y otras partes del Imperio. Por entonces, la región de Xera pasó a denominarse Ceret.
Ceret fue más tarde Šeriš (Sherish), en los más de cinco siglos que duró en la zona la dominación islámica; Sherish se mantuvo como un importante centro de elaboración de vinos, a pesar de la prohibición coránica. En el siglo XII, los vinos de Sherish ya eran exportados y apreciados en Inglaterra pasando a ser conocidos allí como Sherry.
A los vinos de Jerez se han sumado más recientemente los vinos de la Sierra de Cádiz, vinos tintos y blancos provenientes de Arcos de la Frontera y Prado del Rey. La historia comienza en un convento de frailes jerónimos allá por el siglo XVI. Hay constancia de que ya por entonces estos religiosos realizaban vinos con uvas plantadas en la Sierra de Cádiz. La calidad del producto obtenido hizo que la zona empezara a ganar fama. Es la primera noticia que se tiene sobre el pago de Pajarete. Este pago es una extensa zona situada entre los municipios de Prado del Rey y Villamartín, en plena Sierra de Cádiz. El nombre se debe al Castillo de Matrera o Torre Pajarete situado en estos terrenos y cuyos restos aún se conservan. El recorrido por La Ruta de los Vinos de Cádiz, uno de los atractivos turísticos más destacados de esta provincia, nos muestra el peculiar paisaje de viñedos, la monumental arquitectura de las instalaciones bodegueras y los genuinos sistemas de crianza de los tipos de vinos más representativos. Toda una experiencia personal.


Ruta de los Castillos y fortalezas


Ruta de los Castillos y fortalezas



La necesidad de defensa de la provincia de Cádiz, sometida desde la antigüedad a todo tipo de invasiones por su situación estratégica entre dos continentes, nos ha legado un amplio catálogo de construcciones militares: castillos, torres, fortalezas, baluartes y alcázares que salpican la práctica totalidad de la geografía gaditana.


El sistema defensivo de las tierras de Cádiz, mucho tiempo fronterizas durante las guerras de reconquista, dotó a la provincia de unas fortificaciones, que una vez cristianizadas, se convirtieron en imágenes reconocibles de muchos de sus pueblos. Junto a las fortalezas medievales perfectamente integradas en los conjuntos urbanísticos, se suceden por el interior solitarios castillos y torres estratégicamente situadas sobre atalayas roqueras desde las que divisar el peligro. Por otro lado en la costa se dibujan torres almenaras, baluartes y castillos del litoral que sirvieron de vigilancia permanente ante el riesgo de invasiones marítimas.


El enorme catálogo de arquitectura militar con que cuenta la provincia de Cádiz posibilita la particular organización de rutas cuya amplitud puede adecuarse a la disponibilidad temporal del viajero. Por lo general, los castillos y fortalezas gaditanos están integrados en el urbanismo o en el entorno de las diferentes localidades, contando algunos de ellos con horarios de visitas establecidos. No obstante, las variadas circunstancias de propiedad o uso -residencias particulares, sedes administrativas, ubicación en fincas de acceso restringido, aconsejan el requerir información para sus visitas en las diferentes oficinas municipales de turismo antes de iniciar una ruta.





Rutas



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Esta ruta la podemos realizar en dos recorridos de 2 días cada uno:


La Ruta de las defensas marítimas.


La Ruta de los castillos de frontera e interior.
RUTA DE LAS DEFENSAS MARÍTIMAS: DE SANLÚCAR A TARIFA.



Este recorrido empieza en Sanlúcar de Barrameda debido a su estratégica situación en la desembocadura del Guadalquivir, que determinó la defensa de la entrada del río y el acceso fluvial a Sevilla. Este sistema de fortificación estaba constituido por los castillos del Espíritu Santo (s.XVI) hoy desaparecido, el de San Salvador del puerto de Bonanza, hoy semicubierto por dunas y el más importante el castillo de Santiago (s.XV) levantado por el Duque de Medina Sidonia, de estilo gótico y ubicado en la parte más alta de la ciudad, es una imponente fortaleza de planta cuadrada con torres también cuadradas.


Desde esta fecha y hasta 1645 funcionó como fortaleza ducal y por él pasaron personajes ilustres que recalaban en Sanlúcar por su posición de puerto de salida hacia el Atlántico, desde Isabel la Católica hasta Colón que al parecer durmió en él, según algunos historiadores, antes de zarpar desde la ciudad para uno de sus viajes.


¿Sabía que la reina Isabel La Católica vio por primera vez el mar en Sanlúcar de Barrameda en su visita a la ciudad en 1478? Parece ser que desde las torres del castillo donde se hospedó. Sin duda tuvo que asombrarse al ver el actual parque natural de Doñana enfrente y la desembocadura del Guadalquivir.


El castillo se puede visitar.


Nuestra siguiente visita sólo está a 8 kms. de Sanlúcar y es la localidad de Chipiona, una villa marinera situada también cerca de la desembocadura del Guadalquivir. El castillo declarado Bien de Interés Cultural (BIC) fue mandado a construir por Guzmán el Bueno en el s.XIV. Es de planta cuadrada, totalmente almenado y tiene ventanas ojivales y una torre cuadrada.


Puede aprovechar y visitar otros lugares emblemáticos de la ciudad, como el Santuario de Regla, la iglesia de Nuestra Señora de la O; pero sobre todo no se pierda la visita a su famoso Faro, el más alto de España (69ms.), reconstruido sobre las ruinas del antiguo faro romano, es de 1867. Podrá subir por él y disfrutar de las vistas desde arriba.


Pero ante todo esta ciudad es un importante enclave veraniego, hermosas playas como la de Regla , las Canteras, las Tres Piedras, Montijo, etc..., los paseos marítimos tan animados con sus terrazas para disfrutar del famoso moscatel de la tierra, y con un moderno puerto deportivo para practicar deportes náuticos.


Continuamos por la misma costa hasta llegar a Rota, puerto comercial desde época fenicia, ha sido declarada conjunto histórico, con un trazado urbano de calles con casas blancas, antiguos arcos, y bellas plazas. Esta ciudad cuenta con el Castillo de Luna (BIC) erigido en s. XIII por Guzmán el Bueno sobre un antiguo ribat árabe de siglo XI, fue residencia de los Ponce de León y tuvo un gran protagonismo en la defensa de la Bahía de Cádiz


Tiene planta rectangular con cinco torreones almenados. Alberga un patio original del s.XV con una bellísima galería arcada y zócalos pictóricos; se conservan también restos de las murallas de los siglos XII al XV, como la Puerta de Regla o Chipiona, la de Sanlúcar, la Puerta del Mar.


No se vaya de esta población sin hacer dos cosas: probar la "urta a la roteña", plato emblemático de la zona y acercarse a ver "los corrales de pesca", construcciones probablemente romanas o árabes que cercan el mar como si fueran pequeñas piscinas, de tal modo que con la bajamar los pescados y mariscos quedan atrapados, siendo capturados por los pescadores. Los corrales de la playa de la Almadraba están declarados Monumento Natural.


Siguiendo la costa norte gaditana llegamos a El Puerto de Santa María, conjunto histórico a orillas del río Guadalete, cuna del poeta Rafael Alberti, ciudad que por su situación geográfica ha recibido a todas las culturas, prueba de ello es que existen unos valiosos restos arqueológicos en el poblado de Doña Blanca de los siglos X al III a.C., a las afueras de la ciudad, que en épocas posteriores también albergó un castillo medieval de construcción mudéjar y del que queda sólo una torre.


Pero el verdadero castillo está en El Puerto, el castillo de San Marcos (ss.X-XIV), mezquita árabe en su origen y más tarde iglesia fortificada de la que narró Alfonso X en sus famosas "Cantigas" las circunstancias milagrosas de su edificación.


Tuvo esta localidad mucha relación con el Descubrimiento de América, se cuenta que al parecer el propio Cristóbal Colón llegó a residir en el castillo cuando se encontraba en la ciudad solicitando apoyo económico al Duque de Medinaceli para su proyecto de navegación. Siguiendo con las curiosidades el marino y navegante Juan de la Cosa, que era de El Puerto, dibujó en año 1500 el primer mapamundi que incluía las tierras americanas.


Y llegamos a Cádiz que presenta un complejo sistema de fortificación construida a partir del siglo XVI debido al saqueo de 1596 por las tropas del conde Essex y destinada a preservar la ciudad de futuros ataques, sobre todo de piratas, que el intenso comercio con las Indias había despertado.


El sistema defensivo gaditano está compuesto de robustas murallas y baluartes que rodean el perímetro urbano casi totalmente y que comprende, siguiendo un itinerario que servirá de paseo al visitante:


Las Puertas de Tierra- Puerta de entrada al centro histórico de la ciudad que la separa de la ciudad moderna. En el siglo XVI se construyó la primera muralla en esta zona, en 1574 se realizó una ampliación para protegerlo con dos semibaluartes a cada lado, el de San Roque y el de Santa Elena. En el siglo XVIII adquirió su fisonomía definitiva. Para la fachada que conduce al interior de la ciudad se construyó un pórtico de mármol a modo de arco de triunfo. En ella se encuentra el Museo litográfico, una interesante visita.


El Torreón de Puerta de Tierra fue construido a finales de 1850 para que sirviera como la torre de la "Línea de telegrafía óptica de Andalucía", que podía enviar mensajes desde el Ministerio de la Gobernación en Madrid hasta Cádiz, en casi dos horas.


Desde Las Puertas hacia la derecha nos encontramos con el Baluarte de San Roque de 1594, que formaba parte del Frente de Tierra. Este frente está constituido hoy día por las Puertas de Tierra y los semibaluartes adosados a ella, el de Santa Elena, que ocupa el solar de una ermita de la que heredó su nombre y éste de San Roque, cuyo nombre también se debe a la existencia de una ermita en el lugar. El baluarte de San Roque era el punto de partida para el frente Sur


Si seguimos pegados al mar, llegamos al Campo del Sur, que bordea el casco antiguo y permite contemplar los baluartes defensivos. En esta avenida, donde se filmó "Muere otro día" del agente 007, porque parecía el malecón de la Habana, con sus casas de colores, sus catedrales, la Nueva y la Vieja; donde a los romanos les dio por hacer su teatro pues no había un sitio mejor; donde los atardeceres son sencillamente una parada obligatoria...., podemos encontrar el baluarte de Capuchinos de 1672 y el Baluarte de los Mártires, que fue construido en 1676 siendo declarado Bien de Interés Cultural en 1993 por la Junta de Andalucía


Y llegamos a la playa de La Caleta custodiada por dos castillos, el de Santa Catalina de los ss. XVI-XVII, de planta pentagonal, que forma una estrella de tres puntas en el lado que da al mar, con una puerta flanqueada por dos semibaluartes y un foso. Actualmente es un centro cultural dedicado a exposiciones, conciertos, etc, por lo que está abierto para visitas. Sirvió de escenario para rodar escenas de varias películas, "Muere otro día" de James Bond, "Alatriste"....


El segundo castillo, el de San Sebastián terminado en el siglo XVIII, está frente a la playa en un islote comunicado por un pequeño malecón, que según la tradición clásica (lo cita Estrabón) se encontraba un templo dedicado a Baal, dios fenicio asociado a Kronos. Tiene su origen en 1457 cuando un grupo de venecianos se encontraba refugiado en él debido a una epidemia de peste, y donde ya existía una torre atalaya de época musulmana. En 1613 se reconstruye la torre y en 1706 se empieza a construir el castillo. Actualmente en rehabilitación se convertirá en 2012 en centro emblemático de la celebración del Bicentenario de la Constitución de 1812.


Continuando el recorrido y llegando a la Alameda Apodaca, podemos ver el Baluarte de Candelaria situado frente a la iglesia del Carmen, se construyó en 1672 por orden del gobernador de la época con objeto de proteger la entrada del puerto de la ciudad; rehabilitado en varias ocasiones debido a los efectos del mar, hoy es un centro de actividades culturales que además en el muro exterior tiene un bar-café con terraza que sirve para hacer una parada y reponer fuerzas.


Al final de La Alameda se encuentran el baluarte y las murallas de San Carlos, construido en 1784, contenía 55 bóvedas y protegía la entrada del puerto.


Y de aquí nos vamos dirección a San Fernando y Chiclana El recuperado Castillo de San Romualdo, de ascendencia musulmana y sencilla construcción de planta rectangular con patio central, en San Fernando, y el de Sancti Petri (siglo XVIII), situado en la mitológica isla del mismo nombre, donde estuvo el templo al dios Melkart, y que inspiró al músico gaditano Manuel de Falla su composición " La Atlántida", cierran las defensas de la Bahía de Cádiz por su límite suroriental.


Continuando la línea costera atlántica, que fuera tan castigada por las incursiones piratas y berberiscas, encontramos, ya en el término de Conil de la Frontera, una sucesión de torres -Roche, Castilnovo, La Atalaya,...- que ayudaban con sus señales de fuego, humo o artillería a defender la zona de asaltos de toda clase. Del castillo conileño que mandase edificar Guzmán El Bueno en el siglo XVI aún permanece airosa, aunque muy transformada durante los sucesivos procesos de restauración, la que fuera su Torre del Homenaje, de planta cuadrada y coronamiento almenado.


Desviándonos de las inmediaciones costeras, Vejer, sobre una pequeña colina, presenta un conjunto fortificado que se adaptó a la difícil orografía del terreno sobre el que se asienta la localidad. Las murallas vejeriegas se encuentran flanqueadas por las torres del Mayorazgo, de la Corredera o de las Castrillones, y la de San Juan; siendo sus puertas las denominadas de Sancho IV, de la Villa, Cerrada y la de la Segur. En la parte más elevada de la población, el vigilante castillo, de planta rectangular, tres torreones y patio de armas conserva su única puerta de acceso fechada en el siglo XI.


La necesidad de defender las actividades pesqueras y las almadrabas que fueron propiedad de los duques de Medina Sidonia, obligó a la construcción de refugios fortificados junto a la costa. El castillo llamado de la Almadraba (siglo XVI), de connotaciones cervantinas, en Zahara de los Atunes, cerca de Barbate, donde también proliferan las solitarias torres almenaras - El Tajo, Caños de Meca y Cabo de Trafalgar-, es una clara muestra de este tipo de edificaciones cuyo interior estaba concebido, además, cómo una factoría en la que los chanqueros preparaban el producto de la pesca antes de remitirlo a los diferentes mercados. Hoy en día prácticamente no queda casi nada que ver.


Llegando al final de esta ruta nos encontramos con Tarifa, por su estratégica situación en el Estrecho de Gibraltar, llegaría a jugar un papel determinante desde el mismo momento de la llegada de los musulmanes a la Península. En el siglo X, en la época de Abderramán III, cuando la villa empieza a adquirir su definitiva configuración, se construye el recinto amurallado y un soberbio castillo que llegaría a alcanzar fama legendaria merced a la heroica gesta protagonizada por Guzmán El Bueno, cuyo nombre pasaría desde entonces a nominar a la fortaleza y concretamente a la torre albarrana donde ocurrió el hecho histórico.


El Castillo de Guzmán El Bueno conserva su cinturón de murallas, torreones y puertas ofreciendo una estructura constructiva de entre las mejor conservadas de Europa que es reflejo de la clásica arquitectura militar desarrollada durante la etapa califal. Pero lo que ofrece de espectacular son las vistas al Estrecho, con Africa al fondo....de lujo.
RUTA DE LOS CASTILLOS DE FRONTERA E INTERIOR



Esta ruta que discurre por todo el interior de la provincia ofrece dos itinerarios posibles; el primero discurre desde la campiña hacia la Sierra norte y el segundo traza la línea fronteriza que dividía la provincia en musulmana y cristiana.


Comenzamos por el primer itinerario que nos lleva directamente a Medina Sidonia, en el centro de La Janda interior, conjunto histórico que conserva buenos restos de sus defensas medievales para manifestarnos la importancia que también alcanzaría esta localidad de antiquísima ascendencia durante la etapa musulmana. Del antiguo Alcázar son aún perfectamente identificables la que fuera Torre del Homenaje, hoy conocida por Torre de Doña Blanca, y tres de sus puertas principales: el Arco de la Pastora, el más significativo de aquellos accesos, el Arco de Belén, que conduce al centro medieval de la villa, y la Puerta del Sol, junto al que fuera Palacio Ducal de Medina Sidonia.


Antes de irse no olvide degustar la gastronomía y sobre todo la repostería, sus dulces de origen árabe son su sello de identidad, de hecho cuenta con denominación geográfica protegida, el Alfajor de Medina.


En el camino hacia el parque natural de Los Alcornocales, encontramos, en primer lugar, el famoso Castillo de Gigonza, en la carretera de Medina Sidonia a Arcos, a algo más de 10 kilómetros de Paterna de la Rivera. De origen árabe, esta fortaleza consta de cerca -en cuyo arco de ingreso figura el escudo de la casa de Arcos-, patio de armas y castillo propiamente dicho, de planta cuadrada y elementos arquitectónicos mudéjares y renacentistas. No se puede visitar por dentro al ser privado. Un pena


De allí nos dirigimos a Jerez de la Frontera, cuenta con un magnífico Alcázar de origen almohade que fue residencia de los califas sevillanos y sede de los gobernadores cristianos tras la caída de la ciudad en manos de Alfonso X. Entre sus dependencias se encuentran la mezquita cristianizada, los baños árabes y los cuidados jardines. En su fisonomía externa destacan su característica torre octogonal, la Torre del Homenaje y la de Ponce de León, ésta última añadida en época muy posterior a la primitiva construcción del siglo XVII. Actualmente cuenta con una cámara oscura que hace atractiva su visita.


Estando en Jerez debe aprovechar la oportunidad de ver esta magnífica ciudad, probar una buena copa de jerez con alguna de sus estupendas tapas; asistir a un espectáculo único de caballos que bailan, y que no son los únicos que bailan en Jerez, toda su gente lo hace, por algo es una de las cunas del flamenco, este arte Patrimonio de la Humanidad; pasear por la Feria del Caballo, en mayo, ese espectáculo soberbio de luz, color y música. Todo lo que ofrece esta ciudad son sensaciones y vivencias muy especiales.


Y nos dirigimos hacia la Sierra de Cádiz, donde posiblemente los castillos se nos muestren con mayor rotundidad. En Arcos de la Frontera, puerta de acceso de la serranía a la Ruta de los Pueblos Blancos, su fortaleza, sede de un antiguo reino de taifas y posterior residencia de la familia de los Arcos, señores de la villa, ocupa, junto a la Plaza del Cabildo, la cota más elevada de esta singular población. De planta cuadrada y con torres almenadas en sus ángulos, entre las que destacan la del homenaje y la llamada torre del Secreto, el castillo arcense conserva buena parte de los elementos constructivos que determinaron su pasado esplendor. Se puede contemplar desde el exterior pero no se puede visitar al ser edificio privado.


Si su visita se realiza durante los días previos a la Navidad podrá ver una de las manifestaciones culturales más singulares de este hermoso pueblo blanco encaramado en una peña, y es su Belén Viviente en el que participa todo el pueblo representando las escenas navideñas más tradicionales. Pero durante todo el año podrá visitar sus maravillosos patios del más puro estilo andaluz.


HORARIO: Lunes a Viernes: 12.00 y 18.00 horas (sábados, con reserva previa)


Continuando por la sierra llegamos a Bornos, un buen ejemplo de castillo reconvertido en palacio, sirvió de residencia al Marqués de Tarifa a quien se debe la incorporación en el siglo XVI de elementos arquitectónicos renacentistas especialmente visibles en su patio de columnas y en sus magníficos ventanales. Ubicado en el centro de la población, este castillo-palacio de los Ribera, encierra unos bien cuidados jardines y conserva la robusta Torre del Homenaje de su primitiva construcción medieval.


El castillo de Espera es el llamado Fatetar (ss.XIII-XV) situado sobre el cerro de su mismo nombre, una antiquísima fortaleza remozada por los árabes y conquistada por Alfonso X a la que se le adosaría la ermita de Santiago. Conserva parte de su muralla, la Torre del Homenaje y los aljibes. Se puede visitar así como el Museo arqueológico con fondos relacionados con el mundo funerario ibero-romano del cercano yacimiento arqueológico de "Carissa Aurelia" de época romana.


Sobre el cerro del Pajarete se encuentra ubicado el Castillo de Matrera, en la vecina localidad de Villamartín, de gran actividad bélica durante la conquista del Reino de Granada y del que se conservan apenas el patio de armas y la torre del Homenaje pero no se puede visitar. Termina aquí este primer itinerario.


Nuestro segundo itinerario comienza en el parque natural de Los Alcornocales, las localidades de Jimena y Castellar de la Frontera, situadas ambas en el interior del Campo de Gibraltar, nos presentan sendos ejemplos de fortalezas que bien podemos considerar como de entre las más interesantes de la provincia de Cádiz. En Castellar de la Frontera, la fortaleza (siglos XII-XV), extraordinariamente bien conservada, alcanzó su máxima proyección bajo el período nazarí. De irregular trazado amurallado y flanqueada por torres, son de destacar la puerta de acceso o Arco de la Villa y el alcázar-palacio, hoy convertido en un encantador hotel. Dentro del castillo se halla uno de los pocos ejemplos que existen de núcleo habitado en el interior de una fortificación, el llamado Castellar Viejo con su sinuoso trazado de calles limpias y encaladas, guarda su aspecto medieval.


El Castillo de Jimena, de los ss. XIII-XIV (BIC) sobre el cerro de San Cristóbal, es una construcción musulmana sometida a posteriores reformas, que todavía mantiene en pie su magnífica portada con la Torre del Reloj, su curiosa torre circular y sus murallas almenadas. En este pueblo se celebra todos los años en el mes de julio el Festival Internacional de Música que sorprenderá por la calidad de sus participantes y los escenarios en espacios naturales y en el magnífico Conjunto Histórico de la villa. Estas dos poblaciones en pleno parque natural ofrecen muchas actividades de turismo activo, como el senderismo, cicloturismo, paseos a caballo, etc.


Siguiendo hacia el norte, de nuevo llegamos a la Sierra, en este caso en su lado sur, pasamos por las poblaciones serranas de Ubrique, capital de la piel, que goza de gran prestigio internacional, de hecho las grandes marcas Dior, Loewe, Gucci, etc... se surten de las piezas elaboradas en este pueblo artesano. Y por Villaluenga del Rosario, el pueblo más pequeño de la provincia y también el más alto, donde podrán ver la fábrica de los famosos quesos payoyo, autóctonos de esta sierra.


Y así llegamos a uno de los pueblos más espectaculares de esta provincia Zahara de la Sierra. La imagen más reconocible de Zahara de la Sierra le es aportada por la airosa Torre del Homenaje de su castillo (siglos XIII-XV), encaramado sobre un risco de complicado acceso que domina el blanco caserío de esta villa de tan marcada fisonomía medieval. Se puede ver la torre si el viajero se atreve a subir el risoc con paciencia y buen ritmo lo conseguirá.


Dentro del parque natural Sierra de Grazalema, se ofrecen muchas posibilidades de actividades y deportes en la naturaleza y podrá aprovechar en verano para darse un baño en su "playa", claro está se trata de una playa artificial en el embalse de Zahara.


Torre-Alháquime y Setenil de las Bodegas, dos poblaciones gaditanas situadas en el límite nororiental con la vecina provincia de Málaga, conservan algunos restos de sus respectivos castillos. En el de Setenil, coronando la parte más elevada de la localidad, aún pervive bien perfilada la silueta de su torre del Homenaje (siglos XII-XIII).Aunque verdaderamente el atractivo de esta población reside en la singularidad de su entramado urbano, casas metidas en la roca, encima o dejado de ella.


Y termina este segundo recorrido por la sierra norte en Olvera, es su castillo de época nazarí (siglo XII) el monumento que corona esta localidad para determinar su inconfundible silueta serrana. La fortaleza es una construcción de planta triangular alargada de la que se conservan en buen estado su torre de homenaje, sus murallas con paso de ronda y algunos de sus torreones. Una visita al Museo La Frontera y los Castillos, ubicado en el magnífico edificio de la Casa de la Cilla, permitirá al visitante conocer el importante papel que jugó la serranía gaditana como frontera en el reino nazarí.


Y antes de irse, recuerde que precisamente esta zona norte de la sierra, Algodonales, Setenil, Olvera, Zahara, es productora de aceite de oliva virgen contando con denominación de origen sierra de Cádiz y que son excelentes aceites artesanales.




VISITAS GUIADAS.CHICLANA

Chiclana con niños